lunes, 8 de enero de 2007

EL ASCENSOR DEL NUEVO MILENIO

El ASCENSOR DEL NUEVO MILENIO
Sin el no habría, edificios altos, sin edificios altos no habría ciudades grandes, sin ciudades grandes...
Computadora? Televisión? Avión?, ya esta empezando a finalizar el siglo 20, y la pregunta esta en boca de todos cual fue el invento que más se destaco?, o los inventos que más se destacaron en los últimos 100 anos?. La mayor parte de las personas adelantan las ya mencionadas arriba- televisor, computadora... Tal vez el automóvil o el teléfono. Pero yo le pregunto al lector, a que piense en un invento despreciado, una especie de héroe oscuro de nuestro tiempo, s i la palabra héroe se puede aplicar a las cosas. El ascensor.
No hay intención de menospreciar al televisor o a la computadora. Son objetos que provocaron una revolución en nuestras vidas. Pero eso es obvio. Es tan importante su utilidad y el glamour de esas invenciones. Ellas brillan en el podio de las realizaciones del siglo como el cáliz en el altar. Pero del ascensor nadie se acuerda o casi nadie. Un critico de arte americano Roberto Hughes recordó en una serie de TV sobre el arte americano, clasificando al ascensor como el INVENTO DEL SIGLO. Fue una voz solitaria.
El ascensor es incoloro y sinsabor. No es simbólico de la audacia humana como el avión. No hay una continuidad frenética de avances en la industria del ascensor como en la de las computadoras. No tenemos como exhibirlo ante un vecino, no podemos conquistar una novia en un ascensor, como se hace en el automóvil. Tampoco existe él hábito de dar una “vuelta en ascensor”, como en una motocicleta, ni de llevarlo a la playa, como un jetski. Y entonces...
Y entonces, que seria del siglo XX sin él?. En verdad, a mediados del siglo pasado ya había ascensor, un pobre híbrido a vapor. En 1889, según se lee en las Enciclopedias, surgió el primer ascensor eléctrico, en un edificio de Nueva York, el DEMAREST BUILDING. Pero, así como la luz eléctrica, el teléfono, el psicoanálisis, el marxismo, el sostén y otros productos cuyas raíces ya se encontraban en el siglo pasado, fue en este que los ascensores crecieron y se multiplicaron. Sin ellos, el siglo no seria el mismo.
No habría rascacielos, para comenzar. La técnica para construir estructuras altas era ya de dominio del hombre había muchas. Las catedrales góticas, que se esparcieron por Europa entre los siglos XII y XIII, lo demuestran. El problema era como subir allí arriba. En el caso de las catedrales, solo unos pocos como CUASIMODO, el JOROBADO DE NOTRE DAME, por su trabajo de campanero, tenia que subir. Del pueblo en general, se esperaba que se quedara todo abajo, sometido a la perplejidad de alturas inalcanzables, reconociendo a conciencia su propia pequeñez. El problema no era construir, pero si como subir, y si no fuera por el ascensor, las ciudades serian como máximo de la misma altura que París, que tiene todavía hoy seis pisos, como un patrón de edificios antes de que se inventara un medio mas suave de subirlos que las escaleras.
La apariencia de las ciudades seria otra. Seria otra la evolución de la arquitectura, en el siglo XX, y otros los hábitos y las políticas de habitación. Más no es solo esos. El gigantismo de las ciudades, una característica del siglo - seria el posible sin el ascensor? Los edificios altos saturaron la densidad de las ciudades. En menores espacios, se abrigaron mas habitantes y más locales de trabajo. Si los mismos digamos 6 millones de habitantes de una ciudad como Caracas, tuviesen que vivir o trabajar todos en construcciones bajas, la ciudad tendría que ser mucho más extensa. Las distancias serian mucho mayores, y los viajes más penosos de lo que ya son. Llevar agua, luz y transporte a todos los rincones- seria eso posible? Si ni en las condiciones actuales es posible...
No. No seria posible una ciudad como CARACAS sin ASCENSOR. El ascensor hizo posible las metrópolis. Al verticalizar las ciudades, se posibilito una concentración de gente, producción y servicios en un espacio relativamente reducido. Y con eso, que sucedió? Se hizo posible la fuga del campo para las ciudades., otro fenómeno del siglo. Si no fuera por el ascensor, muchos todavía estarían en el campo, por falta de una ciudad grande para donde ir. No hay duda nuestro mundo no seria el mismo, sin esa tonta caja que sube.
No queremos ponernos a cantar loas al ASCENSOR - él tiene muchos aspectos negativos también.
La convivencia dentro del es consternante
Uno queda dentro del demasiado cerca de los desconocidos
No se puede conversar sin ser oído
No se tiene donde descansar o mirar, a no ser la puerta
Es también el terror de los claustrofóbicos
Y cuando se rompe un cable de acero, puede causar tanto pánico como un avión en zona de turbulencia
Tiene efectos aun más crueles en, LATINOAMERICA, patria de las injusticias sociales, se invento el ASCENSOR DE SERVICIO, un nuevo instrumento, para marcar la diferencia entre los privilegiados y los mal vistos de la sociedad (o de la vida). A los bien puestos en la vida el prestigio del ASCENSOR PRINCIPAL. A los malpuestos en la vida el exilio del ASCENSOR DE SERVICIO.
No queremos cantar loas al ASCENSOR y tampoco al SIGLO. Tal vez él fuese mas humano sin los rascacielos y las metrópolis. Tal vez fuésemos más felices al ras del suelo. Lo que queremos es atribuirle al ASCENSOR su justo peso. Que no se olviden de el, cuando se haga el balance de los inventos y las artes que dieron al siglo XX el rostro que actualmente tiene.

JOSE ALBERTO BLANCO R.
DIRECTOR GENERAL - ATS-ASCENSORES DE VENEZUELA
Copy. Roberto Pompeu de Toledo, VEJA-BRASIL

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